Distopías y feminismo: la perspectiva de género en la ciencia ficción*

[Distopías. Feminismo. Ciencia Ficción. Donna Haraway. Cyborgs. Mujeres. Biopolítica. Naturaleza. Géneros binarios.  Ruth Hubbard.  Simone de Beauvoir. Margaret Atwood]

por Flor Aquino

Una de las bases principales de la teoría feminista se basa en cuestionar y deconstruir las nociones primitivas que se tienen respecto de ciertos conceptos como lo femenino, la sexualidad y el género binario hombre/mujer, dando el lugar que merecen a las mujeres, personas del colectivo LGTBIQ+ e identidades disidentes, generando así una sociedad más igualitaria para todxs.

Este ensayo expone las teorías feministas desarrolladas por la autora estadounidense Donna Haraway en su libro Ciencia, cyborgs y mujeres: la reinvención de la naturaleza (1997); realizando en forma conjunta un paralelismo con respecto a series televisivas de ciencias ficción contemporáneas que desarrollan el concepto de las sociedades distópicas.

Ciencia, cyborgs y mujeres de Donna Haraway, una científica feminista.      

Desde los inicios, la historia fue escrita principalmente por hombres. La biología, por ejemplo, como ciencia de la vida es heredada a partir de figuras masculinas: Aristóteles, Galileo, Bacon, Newton, Linneo, entre muchos. En un contexto más actual la sociobiología, ciencia de las comunicaciones que tiene el objetivo de controlar las maquinas en función al capitalismo después de la segunda guerra mundial, tampoco se encuentra exenta de atributos masculinos al teorizar la naturaleza y la biología en pos de la lógica patriarcal. En un periodo de mucha agitación social, cultural y política, Ciencia, cyborgs y mujeres: la reinvención de la naturaleza reúne de ensayos escritos entre 1978 y 1989 los cuales se manifiestan como un relato-guía de deconstrucciones conceptuales y teorías relacionadas con la evolución de los cuerpos y la historia. En este sentido, Donna Haraway (1991) alza la voz activando fomentando una lectura bio-politica feminista, antitotalitarista y antipatriarcal e impulsando “la construcción de la naturaleza como un proceso cultural fundamental para gentes que necesitan y desean vivir en un universo menos invalido por las dominaciones basadas en la raza, en el colonialismo, en la clase, en el género y en la sexualidad”.

El subtítulo del libro La reivindicación de la naturaleza nos da una premisa de todo esto, ya que la autora afirma con total convicción que la naturaleza -sexo y cuerpo- son conceptos reproducidos, es decir, adquiridos y heredados por una óptica masculina, la cual debe ser modificada a partir de una perspectiva de género en donde los binomios universales sean abolidos para dar lugar a las minorías que fueron y son aun excluidas a lo largo de la historia.

Naturaleza, género y cyborgs. La deconstrucción de conceptos.

Ciencia, cyborgs y mujeres: la reinvención de la naturaleza propone una deconstrucción de los conceptos naturaleza, género y la figura del ciborg en la actualidad. Ahora bien, ¿qué entendemos por deconstrucción? Derrida (1992) intenta definir a esta palabra en una entrevista, pero no explica el termino en el sentido de disolver o de destruir, sino en el hecho de descomponer ciertas estructuras respecto a los elementos discursivos. En un sentido literario, por ejemplo, esta palabra refiere a la irreductibilidad de una obra en un solo concepto, ya que la obra siempre se completa con las diferentes miradas de los espectadores. Si contextualizamos al termino en la actualidad y con respecto a las luchas feministas, la deconstrucción se entiende como el reconocimiento y abandono de pensamientos y actitudes machistas que ubican al hombre por sobre todas las personas, pero además el entendimiento de que dichos pensamientos y actitudes son una herencia construida por las sociedades patriarcales que oprimen mayormente al género femenino y demás identidades disidentes; aunque también al hombre mismo, adjudicándole una lista de lo que debe o no debe hacer, decir, pensar, etc. y cuestionando su “masculinidad” al  momento en que infrinja alguna características impuestas.

Ahora bien, al hablar de naturaleza es imprescindible citar a la bióloga estadounidense Ruth Hubbard quien afirmaba: la antítesis hombre-naturaleza fue inventada por el hombre. Nuestra tarea consiste en reinventar una relación que realice (en el sentido literal de hacer realidad) la unidad del género humano con la naturaleza y que trate de comprender su funcionamiento desde dentro. La ciencia es un constructo humano que surgió bajo una serie de condiciones particulares cuando la dominación de la naturaleza por parte de los hombres parecía un objetivo positivo y digno. Las condiciones han cambiado y ahora sabemos que el camino por donde avanzamos tiene más posibilidades de destruir la naturaleza que de explicarla o mejorarla. Las mujeres han reconocido más a menudo que los hombres que formamos parte de la naturaleza y que el porvenir de esta está en manos humanas que no la han cuidado con esmero. Debemos ahora actuar a partir de ese conocimiento.

Estas declaraciones congenian con el pensamiento de Haraway quien afirma que “la naturaleza es solo la materia prima de la cultura, apropiada, reservada, esclavizada exaltada o hecha flexible para su utilización por parte de la cultura en la lógica del colonialismo capitalista.” Un ejemplo claro de esto tiene que ver con la cuestión del aborto en países como China, el cual fue despenalizado en la década del ‘70 siendo legal y gratuito en la actualidad, sumado a un fácil acceso a métodos anticonceptivos. Sin embargo, esto no está relacionado principalmente con la concientización sobre los derechos reproductivos de la mujer y cuerpos gestantes en esta nación, sino más bien es una medida de equilibrio y control poblacional para lograr la política de hijo único, siento China uno de los países con más problemas de superpoblación en el mundo.  Entonces, como dijo Kerry Burch “lo personal es político”.

Para retomar la etimología de lo que heredamos como historia de la naturaleza, Donna Haraway afirma que parte de nuestra reconstrucción como seres humanos socialistas y feministas consiste en rehacer las ciencias que construyen la categoría <naturaleza> […] La ciencia se ocupa del conocimiento y del poder. En estos tiempos, ciencia natural define el lugar del ser humano en la naturaleza y en la historia y provee los instrumentos de dominación del cuerpo y de la comunidad.

Si hablamos de naturaleza e inclusión es menester hablar de género. Lauretis (1984) afirmó que el género tiene que ver con “la historia, con las prácticas y con la imbricación de significado y experiencia” es decir con “los efectos mutuamente constitutivos en semiosis del mundo externo de la realidad social con el interno de la subjetividad”. En este sentido “el género se genera a partir de un sistema de relaciones sociales, simbólicas y psíquicas en el que los hombres y las mujeres son situados de manera diferente”. En estas declaraciones no hay dudas de que el género es una construcción cultural y social.  En una frase muy famosa y controversial para el siglo pasado, Simone de Beauvoir (1949) afirmó “no se nace mujer, se llega a serlo”, refiriéndose a que no hay una “esencia” femenina con la cual nacemos, si no que se trata de un estereotipo de lo que significaría ser mujer que es impuesto por la cultura a partir de un conjunto de acciones a realizar y puestos que específicos que ocupar en la sociedad como, por ejemplo, la maternidad y el cuidado del hogar. Haraway afirma que a la clave de la lucha feminista “busca la destrucción del sistema social de la heterosexualidad, porque el <sexo> es la categoría política naturalizada en la que se basa la sociedad heterosexual.” Agregaría a esta frase, una lucha en busca de la destrucción del sistema de la heterosexualidad cis y los binomios hombre-mujer, ya que, si reducimos los conflictos a dichos binomios, estaríamos dejado de lado a personas Queer e identidades disidentes. Las bases de la lucha feminista son las mismas.

La utilización del lenguaje inclusivo por parte de feministas y personas del colectivo LGTBIQ+ es una de las maniobras para visibilizar y generar una dialéctica más abarcativa, sin embargo, el uso del mismo fue y sigue siendo polémico en Argentina. Un caso que generó debate respecto a la utilización de este lenguaje sucedió en Corrientes Capital, donde una educadora de secundario habría escrito “bienvenides” en el pizarrón de un colegio público. Los padres de los alumnos, posicionándose en contra del lenguaje inclusivo, presentaron su disconformidad a las autoridades. La docente, Teresita Roca, confirmo la veracidad del hecho y afirmo “escribí bienvenides en el pizarrón, […] pero también puse bienvenidos y bienvenidas. Esto obedece a que hay un sector que no se siente incluido y mediante esta forma se apuntaría a la igualdad de derechos”. Si bien la docente no recibió sanciones por parte de sus superiores, la ministra de educación de Corrientes, Susana Benítez, mencionó a la RAE como institución delimitadora en la enseñanza de la lengua y en este sentido afirmo que “lo que corresponde enseñar, es lo que está validado”, posicionándose en contra de la utilización de este lenguaje en el medio académico. Posteriormente a esto, se emitió una circular proveniente Ministerio de Educación de la Provincia de Corrientes. El objetivo de esta circular es el de desaconsejar el uso del lenguaje inclusivo en las escuelas por ser, según expone el documento, una expresión “de ciertos grupos sociales” como “adolescentes y militantes” que “atenta contra el sistema de la lengua como código que debe ser compartido para que todos podamos comunicarnos”. Partiendo del hecho de que esta circular fue acusada de ser un plagio, además de ser tergiversada según testimonio del autor primero, es un documento público que proviene del ministerio de educación, el cual es una de las instituciones primeras encargadas de evitar esta clase de acciones.

En Manifiesto para cyborgs: ciencia tecnología y feminismo socialista a fines del siglo xx, la autora demarca su trabajo como “un esfuerzo para contribuir a la cultura y a la teoría feminista socialista de una manera posmoderna, no naturalista y dentro de la tradición utópica de imaginar un mundo sin géneros, sin génesis y, quizás sin fin.” En este sentido la figura del cyborg se presenta para dar una especie de solución a esta utopía de sociedad. Al hablar de realidad social, la autora refiere a todas las relaciones construidas a partir de nuestras experiencias. El cyborg no posee un origen del que podamos dar cuenta, existe sin siquiera buscar una identidad unitaria y por esto, genera dualismos a veces hasta incompatibles entre sí. El cyborg es un ser en un mundo pos genérico.

El cyborg se sitúa decididamente del lado de la parcialidad, de la ironía, de la intimidad y de la perversidad. Es opositivo, utópico y en ninguna manera inocente. […] A la inversa de las esperanzas del monstruo de Frankenstein, el cyborg no espera que su padre lo salve con arreglo de jardín, es decir, medianamente la fabricación de una pareja heterosexual, mediante su complemento en una totalidad en una ciudad y en un cosmos. El ciborg no suela con una comunidad que siga el modelo de familia orgánica. El cyborg no reconocería el Jardín del Edén, no está hecho de barro y no puede soñar con volverse polvo […] Su problema principal, por supuesto, es que son hijos ilegítimos del militarismo y del capitalismo patriarcal, por no mencionar al socialismo de estado. Pero los bastardos son a menudos infieles a sus orígenes.

En base a esto, se puede afirmar que el cyborg se presenta como una figura alternativa de ficción y realidad, que surgió para dar respuestas a la necesidad actual de redefinir todos los conceptos heredados por parte de la cultura y generar espacios inclusivos, despojados de historias que delimiten nuestras posibilidades de ser y pensar. Esta teoria se adapta perfectamente a las sociedades actuales con respecto a la lucha a favor de una deconstrucción de los binomios hombre/mujer, cultura/naturaleza y maquina/organismo como denominaciones cerradas y totalizadoras.

Entre la ficción y la realidad.

La ciencia ficción contemporánea está repleta de sociedades distopicas. La serie de televisión The Handmaid’s Tale creada en 2017 por Bruce Miller, es un buen ejemplo. Basada en la novela del mismo nombre de Margaret Atwood realizado en 1985, El cuento de la criada recobró popularidad a partir de la realización de la serie de televisión producida por Hulu. Desde la autoría literaria, Atwood afirma que esta historia está basada en historias reales. “Todo lo que escribí en este libro estaba sucediendo en ese momento o ya había pasado” afirmó la autora quien habría inspirado parte de su relato en la dictadura militar en Argentina en 1976. En este sentido, The Handmaid’s Tale es de las series más dramáticas y perturbadoras porque fue y sigue siendo real: la desaparición de bebes y la consecuente realización de adopciones irregulares fue una realidad de la época de la última dictadura militar en la Argentina y durante el franquismo en España; actualmente, ser homosexual es delito en 72 países y en 8 de estos el castigo es la pena de muerte; las discriminaciones y crímenes de odio respecto al colectivo LGTBIQ+ continúan en la actualidad y en muchos casos siguen impunes; la transfobia y el rechazo a los estudios sobre el género y la sexualidad son respuestas desesperadas por parte de los religiosos conservadores que se encuentran en desacuerdo. Un ejemplo claro de esto se evidencia con los participantes de la ONG católica “Hazte Oír”, quienes en el 2017 circulaban por las calles de Madrid en un colectivo naranja con la frase “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer, seguirás siéndolo”.

Si hablamos del posicionamiento de la mujer en relación a esta serie de televisión, me gustaría señalar un fragmento del libro Ciencia, cyborgs y mujeres en donde Haraway menciona a Sandra Gilbert y Susan Gubar (1979) para reconocer los estudios sobre las escritoras del siglo XIX. Según explica Haraway, estas autoras hablan del esfuerzo femenino por construir una voz, por tener autoridad, por dar a luz una palabra. Ser autora es poseer el poder de engendrar, de nombrar. Las mujeres que buscan la producción de un conocimiento natural, al igual que nuestras hermanas que aprendieron a leer y a escribir, deben descifrar un texto, el libro de la naturaleza, del que los hombres son legítimos autores.

Si bien a lo largo de la narrativa del cuento de la criada, June Osborne padece las peores atrocidades siendo la criada de este matrimonio, en la segunda temporada se observa también la dominación y marginalización de Serena, mujer perteneciente a la elite, por parte de su esposo y las demás autoridades, llegando al extremo de cortarle un dedo por el simple hecho de leer en público una parte de la biblia, actividad prohibida por las mujeres en esta ficción. “Es algo histórico el momento que estamos viviendo, porque algo tan simple como hablar (a las mujeres) nos costó muchísimo tiempo. […] Que empecemos a hablar cambia todo” afirmó la locutora Virginia Godoy (2018) en una entrevista para la televisión hablando sobre el feminismo y la violencia de genero.

La naturaleza ha sido constituida sistemáticamente en términos de maquina capitalista y de mercado. La teoría de las comunicaciones está íntimamente relacionada con el tratamiento socio biológico de la conducta.

En este sentido, parece una serie de televisión británica muy popular en la actualidad: Black Mirror. Si bien todos los capítulos hacen una especie de crítica o alusión respecto al mal uso de las tecnologías, y cómo estas se encuentran diseñadas con el objetivo de un control social dominado generalmente por los más poderosos, el quinto capítulo de la tercera temporada llamado Men Against Fire o El hombre contra el fuego, es uno de los que más refleja esto en toda la serie. El capítulo cuenta la historia de Stripe Koinange, un joven soldado que se encuentra en una gran operación militar cuyo objetivo es eliminar mutantes que son llamados de “roaches”, es decir “cucarachas”. En esta distopía, todos los soldados tienen implantados unos chips que les permiten tener un entrenamiento adecuado a los fines militares, en los cuales se les controla el sueño, por ejemplo, además de otorgar información detallada en las operaciones de las que son parte. En uno de los operativos, Stripe encuentra a tres cucarachas que intentaron defenderse con un extraño aparato similar a una linterna. Después de asesinar a dos de ellas y al volver a la base militar, el joven soldado comienza a sentirse muy extraño. En la siguiente operación que realiza junto a su compañera Raiman, Stripe comienza a sentir el olor del pasto y demás sensaciones que antes eran imperceptibles. En medio de esto encuentran a un par de cucarachas, pero Stripe no las veía como monstruos, sino que se trataba de una mujer y un niño. Luego, el protagonista descubre que la linterna era un instrumento fabricado para desactivar el chip implantado por el ejército llamado “sistema mascara” el cual tenía del objetivo de transformar la percepción de los soldados para que puedan ver a ciertas personas como monstruos o “roaches”. A lo largo del capítulo se explica como en las diferentes guerras los soldados no disparaban a sus enemigos y si lo hacían quedaban con enormes secuelas psicológicas al volver a sus hogares. En este sentido chip implantado ayudaba no solo a la información, comunicación y puntería, sino también a evitar los traumas de pos guerra, inhibiendo sonidos y olores, pero principalmente transformando a sus enemigos en verdaderos monstruos. Pero ¿por qué estas personas eran discriminadas y trasformadas en cucarachas? Según a lógica de la ficción, tiene que ver con análisis e investigaciones realizadas en donde “las tasas más altas de cáncer, distrofia muscular, EM, SSL, coeficiente intelectual menor, tendencias criminales y desviaciones sexuales” podían ser detectadas a través de la sangre. En este sentido el capítulo Men Against Fire dialoga muy bien con el film realizado por Neill Blomkamp: District 9 (2009), en donde temas como racismo y la xenofobia son abordados en forma de especismo, pero aplicados a alienígenas que llegan a la tierra estableciéndose en la ciudad de Johannesburgo, en Sudáfrica.

Al establecer uniones entre estas ficciones y la historia de la humanidad, el holocausto es la conexión fehaciente de esto, con un mínimo de once millones de personas asesinadas por el solo hecho de ser judíos, pero también polacos, comunistas y de otros sectores de la izquierda política, homosexuales, gitanos, discapacitados físicos y mentales y prisioneros de guerra soviéticos. Nuevamente la realidad hecha ficción. Pero esto no es solo parte de un pasado sin huellas. En una página muy popular en las redes sociales llamada “Spanish Revolution” se ha publicado un video titulado “Bella Ciao”, exponiendo una canción que fue reproducida por los partisanos antifascistas que luchaban en contra de Hitler y Musolinni en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, este audiovisual también afirma que actualmente, en Italia, los nuevos partisanos antifascistas la cantan en pos de repudiar la presencia de los nuevos fascistas de la liga norte. Pero esto no termina ahí. En Italia, existe un número creciente legitimación de personas que declaran ser fascistas sin pudor alguno. En Aprilia, en julio del 2018, un marroquí de 43 años fue perseguido y golpeado hasta la muerte. En el mes de junio de este mismo año en la ciudad de San Ferdinando (Calabria), Soumaila Sacko, un sindicalista de 29 años de origen maliense, fue asesinado a balazos un día después del acenso del ministro de interior Matteo Salvini, líder de la Liga norte, partido político de ultraderecha. En febrero, Luca Traini, candidato de este mismo partido, disparó desde su auto a seis inmigrantes africanos en Macerata.

Cierre

Me gustaría dar un cierre a esta nota con un concepto de que Donna Haraway que dice: “el feminismo es un verdadero humanismo basado en un verdadero conocimiento o, al menos, en una verdadera interpretación” Generar una inclusión e igualísimo depende de la lucha que tengamos en las calles, pero también es importante desarrollar e imponer investigaciones propias como teoricxs generadorxs de conocimientos para que la palabra de la mujer e identidades disidentes dejen de ser marginalizadas y devaluadas. Necesitamos trabajar para que nuestras perspectivas sean descubiertas y reproducidas.

 “La encarnación feminista […] no se trata de la localización fija en un cuerpo reificado, femenino o de otra manera, sino de nudos en campos, inflexiones y orientaciones y de responsabilidad por la diferencia” sería una tarea muy sencilla, agrego, combatir en una batalla con un solo oponente mortal. La lucha feminista terminará el día en que la deconstrucción masiva logre derrumbar al sistema machista patriarcal, y este caiga sin indicios de renacer, generando una sociedad realmente igualitaria para todxs. Tal vez en ese sentido el cyborg sea una respuesta en un mundo nuevo que va en camino de las tecnologías híper desarrolladas. Si realmente lo es, ¡propongo “cyborgs para la supervivencia de la tierra!” y sin lugar a dudas, “prefiero ser un cyborg que una diosa”.

 

*Una versión preliminar de este trabajo fue presentada en el XXXVIII Encuentro de Geohistoria Regional en la Mesa temática N° 11: Diversidades sexuales, género y feminismo con el título Cyberpunk y feminismo. Un análisis de la perspectiva de género en la ciencia ficción.

 


 

Referencias Bibliográfica

 

  • “Acusan a Educación de plagiar y tergiversar declaraciones sobre lenguaje inclusivo en un documento oficial.” (2018). Diario web El Litoral. [En línea] URL: https://www.ellitoral.com.ar/corrientes/2018-8-11-12-17-0-un-linguista-aclaro-que-educacion-plagio-sus-dichos-sobre-lenguaje-inclusivo-y-no-respeto-su-posicion-sobre-el-tema
  • Beauvoir, Simone de. (1949). El segundo sexo. Trad, esp Siglo veinte en 1975.
  • “Bella Ciao, una canción antifascista” (2018). Spanish Revolution. Video subido a través de la página de Facebook. [En línea] URL: https://www.facebook.com/SpanishRevolution/videos/1843221525766640/
  • “Bienvenides: el saludo de una docente correntina a sus alumnos que generó polémica” (2018). Diario web la nación. [En línea] URL: https://www.lanacion.com.ar/2158327-bienvenides-el-saludo-de-una-docente-correntina-a-sus-alumnos-que-genero-polemica
  • Cambrollé, Mar (2017). Libertad de expresión o delito de odio. Artículo publicado en la página web del diario.es. [En línea] URL: https://www.eldiario.es/andalucia/enabierto/Libertad-expresion-delito-odio_6_619148100.html
  • Derrida, Jacques (1992). Le Monde, martes 12 de octubre 2004. Entrevista inédita. [En línea] URL: https://artilleriainmanente.noblogs.org/post/2016/05/05/jacques-derrida-que-es-la-deconstruccion/
  • Godoy, Virginia (2018). Entrevista en el programa “Intrusos”. [En línea] URL: https://www.youtube.com/watch?v=1JIN1enotUw
  • Haraway, Donna. (1991) Ciencia, cyborg y mujeres: La reivindicación de la naturaleza. Ed. Catedra. Universitat de valencia. Ins de la mujer.
  • Hubbard, Ruth y Lowe, Maria. (1979). Genes and Fender. Vol.2; Pitfalls in Research on Sex and Gender. Staten Island, Gordian Press.
  • Lauretis, Teresa de. (1984). Alicia ya no. Madrid Catena. Traducido en 1992.
  • Lotman, Iuri (2000). La Semiosfera III. Semiótica de las artes y de la cultura (Selección y traducción del ruso de Desiderio Navarro). Madrid, Cátedra (Colección Frónesis).

 

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