Monstruos y souvenirs

por Federico Frittelli (@fedefrittelli)

Yo viajaba el 27 de junio a Europa. Terminaba de rendir el 25. En algún sentido esa continuidad tan salvaje de una cosa a la otra no me permitió prepararme. Pre-pararme. El avión despegó y adentro había un Federico Frittelli, claro, pero otro, no me caben dudas, se quedó acá. En Córdoba. Yo (siempre tan europeo y tan alta cultura y tan progresismo y tan racional y tan y tan) me olvidé a mí mismo en Argentina y salí nomás para Occidente, para el verdadero Occidente, salí eyectado. Y el celular no ayuda. Siempre colmado de argentinos. Todas mis redes sociales llenas de cordobeses y argentinos. En Fiumicino aterrizó un avión de Aerolíneas. Y yo estaba ahí, sí, pero también estaba caminando por Ciudad Universitaria, después de terminar un parcial de Literatura Latinoamericana. Y quedé escindido en dos. Y era los dos al mismo tiempo. Y no pude caminar por parís esquivando la torre Eiffel, como un francés. Y no pude juntarme en los bares escondidos de Nueva Córdoba a tomar cerveza con mis amigos, con mis ídolos, o con aquellos con los que comparto una alianza para intercambiar Literatura -con mayúscula-. No era ni un turista cordobés ni un europeo. Era (eramos) un turista cordobés Y un europeo.

tumblr_ni7j2oJrBM1qfqf6xo1_500

 

Para: Federico Frittelli fedefrittelli@hotmail.com

De: Federico Frittelli fedefrittelli@hotmail.com

Asunto: ¿Dónde mierda estoy?

¿Cómo estás? ¿Estás? Dale de comer a la Grina, por favor. En Italia hace un calor que volvería loco a cualquiera ¿Ya nos inscribiste a los coloquios? ¿Por qué no viniste? Sos un boludo. Llegamos bien. Italia está como siempre. Literalmente. Parece quedada en el tiempo. Mañana sale el tour. Te imaginarás. Lleno de boludos con cámaras. Pero bueno, es Europa. Hay que conocer.

Conocer. Llegar a un lugar, marcar dos o tres puntos estratégicos. Sacar fotos. Comprar uno o dos souvenirs. Apropiarse, digamos, de la zona. Esa es la lógica del turismo capitalista del siglo veintiuno. Es una industrialización de la experiencia. Conozco París si me he sacado una foto sonriendo en la torre Eiffel. París es mío, y lo guardo en mis recuerdos. Y si me falla la memoria, entonces en mis fotografías. Ya me imagino el día que descubran la teletransportación. Las empresas de viaje van a publicitar “Conozca París en dos horas”. Uno va, paga, viaja a París en unos segundos, camina no más de cien metros y tiene la torre Eiffel para sacarse fotos. Después vuelve. Y a la noche se lo cuenta a los amigos tomando cerveza argentina. Cancherea un poco, ¿por qué no? Si el tipo estuvo en París es porque le va bien, qué le vamos a hacer.

tumblr_msio64DH5U1rko18bo1_500

Comprá experiencias: es el consejo de moda de los padres new age a sus hijos –digo bien, hijos, porque la palabra “experiencias” sin duda incomoda todavía al hablar de hijas de la misma edad-. Acá impera la filosofía moderna liberal capitalista, basada en una realidad dual: la del sujeto-objeto. Yo, sujeto. Cogito, ergo sum. Pienso, entonces existo. Yo soy, entonces el mundo. Y el mundo es el mundo de los objetos, de los cuales el Yo debe apropiarse. Pero claro, hablamos de objetos. Sin duda puedo dominar los objetos, utilizarlos, disponer de ellos, transformarlos en mercancía. ¿Pero es posible hacer eso con las experiencias? ¿No es la experiencia lo que le sucede al Yo en su arrojo al mundo, mundo de posibilidades infinitas atrás de las cuales reside impávida la imposibilidad final – la muerte? (cito, claro, a Heidegger). Bueno, no. Las comunicaciones y el transporte, las empresas de viajes y el abaratamiento de costos en general han permitido la serialización de la experiencia. Y el ejemplo más demostrativo es el tour turístico. La experiencia se reifica, se objetiviza, se desea-posee-domina-descarta. Se hace mercancía. Conozca París.

Publicación en Facebook de Federico Frittelli

Fede Frittelli 10 de julio a las 17:21

Souvenirs y cámaras monstruosas

Estoy parado en el espacio en medio entre el Muro de Berlín occidental y el oriental. Pienso: “hace veinticinco años, me hubieran matado por esto. Y sólo estoy parado, pensando que hace veinticinco años me hubieran matado”. Pateo una piedra. Pienso “no, es imposible que sea una piedra del muro. El muro hoy no es más que un gigantesco souvenir. Y en tanto tal, en tanto mercancía, no dejarían que se rompa” Dos japoneses se sacan una foto con una cámara monstruosa. “Si fumara, ahora fumaría” pienso, como pensé en situaciones tan diversas. Será que todo lo heroico no tiene otro destino. Será, parece, que todos los grandes pensadores y guerreros de la historia (los magnánimos, los terribles, los genocidas, los revolucionarios y los ágiles) será, digo, que todos ellos no están sino atados a un futuro de símbolos coloridos y dos o tres carteles para poner al tanto al turista. Y así será que se miden las hazañas. Por el tamaño de los souvenirs y la cantidad de japoneses que las visitan.

tumblr_nqm8grZ7jw1tra0e1o1_500

¿Entonces, qué escapa de la burguesía, del sujeto-objeto, de la mercantilización? ¿El arte? ¿el Arte? Me da miedo responder. Ni la filosofía ha podido escapar de la Modernidad convincentemente. Yo camino. Por Hipólito Irigoyen y por la Friedrich Strasse simultáneamente y son lo mismo. No hay síntesis en esta dialéctica. Hay oposición, lisa y llana. Uno de los dos lados se come al otro, la tesis se devora a la antítesis.

Para: Federico Frittelli fedefrittelli@hotmail.com

De: Federico Frittelli fedefrittelli@hotmail.com

Asunto: No sé dónde estoy, pero no estoy bien.

La guía turística de París le dijo a mi contingente que Napoleón III amplió las avenidas de París “para airear la ciudad”. Para airear la ciudad, boludo. No mencionó nunca las barricadas. Para la forra esta, París se reconstruyó ecológicamente.

Ahora estoy en Berlín. ¿Viste Facebook? Estoy consternado. Berlín debería estar hecha mierda, boludo. Se comió dos guerras mundiales perdidas y una guerra fría que la tuvo como sinécdoque, como símbolo. Está impecable. “Hacen bien las cosas” dice la guía pero yo no puedo evitar pensar “¿con guita de quién hacen bien las cosas?”. Siento que no me voy a ir nunca de Berlín. Dos días antes de que lo voltearan, un pibe quiso cruzar el Muro y lo mataron. Dos días. ¿Sabés lo que es ver a esos cíclopes orientales con su ojo Nikon sonreír frente a los restos del Muro? Siento asco. Siento que el sinsentido domina todo en todos lados. Los actos o son intrascendentes o serán turismo. No quiero más. Me voy. No vuelvo, me voy en serio. La imposibilidad que habita en todas mis posibilidades. Pero me llevo alguno. No me voy sólo, me llevo un turista. Un turista menos en el mundo. Es más de lo que la mayoría hará en su vida.

tumblr_l5x8ejByfB1qb0bzxo1_1280

Qué cliché, pienso al leer el mail.

El avión de vuelta aterrizó en Córdoba el 21 de julio. En una semana rendía los coloquios de las materias del primer cuatrimestre. No tuve mucho tiempo tampoco para prepararme. Pre-pararme. Volví como me fui. Con la cabeza medio allá, medio acá. O capaz siempre fui así. Capaz el argentino es así. No sé.

Mientras estudio mi mamá ve las noticias. En Berlín, un tarado empezó a pegarle patadas al Muro. Después se cagó a trompadas con unos japoneses. Había tratado de romperles la cámara con la que se estaban fotografiando. El conductor que presenta la noticia se caga de risa. Dice que cuando llegó la policía, el boludo sacó un chuchillo y los enfrentó. Los alemanes lo bajaron, qué van a hacer. El último muerto de la Guerra Fría. Uno que quiso pasar al otro lado, como tantos. En el celular encontraron una nota que decía “Muerto antes que consumidor de souvenires”. Qué salame –pienso.

Conozca Berlín.

tumblr_mmmzheYsXd1r1mrcso1_500

***

PD póstuma:

Viajar no te abre la cabeza. Pensar sí. Y eso es algo que podés hacer en cualquier parte. Incluso ahí, sentado frente a la computadora o mirando el celular. Las balas también te abren la cabeza. Pero esas cosas siempre pasan en otro lado.

Comentarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>