Redacción de Nadie es Cool (@nadieescool)

Avísenle al mundo que queremos contar su final y vengan y dígannos algo más ambicioso que, sí, querer narrar el apocalipsis y el fuego y el trueno y los caballos agitados cabalgando sobre los muertos.

Avísenle al mundo que ya a nadie le importa la poesía y que ahora todo se decide en un muro de Facebook en el que alguien se saca una selfie porque la palabra está de moda y porque no entiende que sólo queda bien si sos Ellen De Generes y sí tenés a Brad Pitt atrás y no una pared sin revocar y vengan y dígannos algo más ingenuo que asumir la responsabilidad de intentar conservar historias en una cárcel fría de cristal.

Avísenle al mundo que se llenó de cools y que ahora los indies sensibles se pasean por sus calles horrorizados por lo mismo que todos se horrorizaron antes y vengan y dígannos algo cuando intentemos hablar sobre la televisión sin arrugar la nariz espantados fingiendo una superioridad intelectual que no tenemos y desconocemos.

Avísenle al mundo que todos comen manzanas verdes naturales y hablan bien del veganismo, pero no largan el cigarrillo, y vengan y cuestiónennos la voluntad de decir una y otra vez que nos parece una mierda.

Avísenle al mundo que el fuego ya no quema como antes y que la nieve ya no cae por nuestros balcones porque nos parece mejor jugar a ser cancheros y a detestar los cuentos de hadas y vengan y atrévanse a repetir más de una vez que las hadas no existen.

Avísenle al mundo que le quedan pocos capaces de reinventar el amor y que solo queda el frío desdén de los brutos que fueron lo suficientemente arrogantes de ahogar fogatas mirando la vida desde la falsa soberbia de obviar una respuesta.

Avísenle al mundo que no somos las mejores mentes de nuestra generación pero que aún así nos arrastramos coléricos por las noches tratando de encontrar en la mirada del otro el reflejo que nos salve para siempre. Avísenle también que nos dejamos deslumbrar ante el primer ingenio porque estamos desesperados por encontrar la inteligencia que nos comprenda.

Avísenle al mundo que más de una noche y un día y un amanecer y una mañana nos arrastramos entre falsos margaritas y vasos de vino y botellas de vodka más caro o más barato y hablamos sobre cómo nuestro próximo proyecto iba a salvarnos la vida.

Avísenle al mundo sobre la manera desesperada en la que pronunciamos la palabra salvar.

Avísenle al mundo que a lo largo de los años nos hemos visto y los hemos visto desangrarse de dolor, los hemos visto y nos hemos visto en nuestros peores momentos y avísenle al mundo que eso nunca nos impidió seguir competiendo entre nosotros y peleándonos con nosotros y con ustedes aunque el viento cambie de dirección una y otra vez y eso destruya las velas al final del camino y veamos el barco desaparecer en el vacío.

Avísenle al mundo que los relojes no contienen al tiempo y que el tiempo no nos contiene a nosotros y siéntanse burlados por la entropía de un mundo sin sentido.

Avísenle al mundo cómo marginados miramos las academias y cómo participamos en ellas por miedo a escapar y a saltar al abismo y vengan y acúsennos de prófugos charlatanes de feria, histéricos y adictos.

Avísenle al mundo la verdad, que no, que es cierto, que Nadie es Cool.