por Martina Sierra (@m4rtina_)

El mundo no es como Harry Potter. Y no, no lo digo por los dementores, los Voldemort, los expecto patronus, etc. En el mundo real la gente coge. Sí. El problema es la gente que no. Y el problema es que es un problema.

Primero, antes de avanzar dentro del concepto de virgin-shaming quisiera aclarar dos cosas:

1) Virgen a.k.a. persona que no ha tenido relaciones sexuales. Definición bastante abstracta si las hay. La “virginidad” es una construcción social, un concepto inventado desde la religión para controlar la sexualidad y no cualquier sexualidad sino la femenina.

2) Slut-shaming según Wikipedia es el acto de culpabilizar a una mujer aludiendo a comportamientos o deseos sexuales diferentes a los ortodoxos o que pueden ser considerados contrarios a los tradicionales o religiosos, tanto si son reales como si no lo son.

Por más que esté escribiendo sobre un concepto totalmente opuesto al de slut-shaming esto no quiere decir que este último no sea igual de malo o que se haya extinguido, todo lo contrario, sigue vivito y coleando, y generando otro mal al mundo como si no hubiera suficientes y ojalá esto en algún momento cambie.
Habiendo puesto en palabras esas dos cuestiones comenzaré a adentrarme sobre lo que quiero hablarles.
Es sobre cómo una persona que tiene 19 y nunca besó a nadie se siente un fracaso o cómo una persona que tiene 21 años y nunca tuvo sexo se siente una abominación o cómo hacen sentir a una persona que joven que no le interesa c o g e r.

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A una cierta edad, muchas personas sienten que han pasado su franja de años para llevar a cabo estas actividades por primera vez. Se han perdido la oportunidad cuando este “rito” de pasaje suele tener lugar y ahora ya nunca podrán llevarlo a cabo por una idea errónea de que “¿quién querrá intercambiar fluidos con un virgo de *insertar número aquí* años?”. De una u otra manera, a partir de determinado momento, esta situación equivale a una especie carga de la que hay que deshacerse, un problema para ser arreglado, un impedimento para tener una vida normal que hay que sacarse de encima.

La idea de que alguien puede ser demasiado entrado en edad para ser “virgen” es visible en muchos lugares. ¿Alguna vez ha habido un personaje “virgen” en una película que no fue retratado como un fracasado de la vida?

He aquí los ejemplos. La superarchi conocida comedia The 40-Year-Old Virgin protagonizada y co-escrita por Steve Carell que se enfoca plenamente en ese tema. En Clueless con su famosa frase usada como insulto “you’re a virgin who can’t drive” que le dice el personaje de Tai al de Cher . Y otro caso más cercano es el que ocurre en la serie Girls. Shoshanna le cuenta al chico con el que está por copular que ella nunca ha tenido sexo y este la rechaza debido a su “condición” justificándose con que “las vírgenes sangran o se encariñan o se encariñan porque sangran”.

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La única diferencia entre una persona “virgen” y otra que no lo es es que una ha tenido sexo y la otra no.“Perder la virginidad” no tiene más consecuencias que haber vivido una experiencia nueva, no se pierde nada. Sin importar la edad, el sexo/ lafaltade no reflejan el carácter, el valor, los logros o la felicidad de una persona.

Sacando de lado la hashtag primeravez, ¿qué hay sobre personas que no la tienen nunca? ¿o personas que obtienen el placer desde otro lado?

Y, cito a la feminista Elsa Ortiz Rosero que habla sobre su experiencia acá y dice “A diferencia de la homosexualidad y la bisexualidad, que constituyen una transgresión al orden heterosexual desde las prácticas visibles, la asexualidad transgrede dicho orden a través de la omisión”. Transgresión por omisión pero transgresión al fin y en el mundo en el que vivimos en el que todo lo lgbtiq tiene cada vez más aceptación (gracias a dios años de lucha), la asexualidad tiene poca visibilidad y menos aceptación.
Así como la sociedad diciéndote que no tener sexo/querer tenerlo está mal, diciéndote que tenes que tenerlo y en qué momento de tu vida también está mal.

Sin título
Jessica Valenti la escritora de The Purity Myth: How America’s Obsession with Virginity is Hurting Young Women dice en este libro “What’s the difference between venerating women for being fuckable and putting them on a purity pedestal? In both cases, women’s worth is contingent upon their ability to please men and to shape their sexual identities around what men want” que traducido al argentino sería algo así como “¿Cuál es la diferencia entre venerar a las mujeres por ser cogibles y en ponerlas en un pedestal de pureza? En ambos casos el valor de la mujer depende de su habilidad para complacer a los hombres y de formar sus identidades sexuales en base a lo que los hombres quieren.”

Las mujeres viven con una presión sexualizadora que les dice que su importancia tiene mucho que ver con su disponibilidad secsual y deben vivir con la tarea difícil de mostrarse sexys pero guarda NO DEMASIADO.

Como pasa en muchos otros aspectos de nuestra sociedad, cualquier desviación del comportamiento promedio sugiere un problema y todo lo mencionado anteriormente no zafa. Hoy en día que el sexo – o lo relacionado a éste – es utilizado para vender cualquier cosa, sumado a qué, existe una tendencia hacia las libertades, y que, vivimos en una cultura de costumbres sexuales libres donde casi cualquier persona puede hacer lo que quiera, lo amébico pareciera que es indicativo de algún tipo de defecto.

Todavía falta un tiempo para que nada pero nada de lo que pasa entre las sábanas de las personas se juzgue.

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