por Ignacio Montoya

Noches atrás me senté con la tarta frente al televisor a ver si desconectaba un poco la cabeza. Estaba a la expectativa de una peli malabuena (“Cobra” de Stallone hubiera ido como anillo al dedo) pero no encontré nada, así que me tuve que ir a los canales de música (peligro). Al final me decidí por las propagandas: frente a la freneticidad pos-dusbstep de las de MTV y el mashup entre Katy Perry y Colplay de VH1, la voz de la programación de Muchmusic me tranquilizó, tan sobria. Después de la propaganda de Rewind apareció Fito con su piano de cola. Era un fragmento del Íntimo e interactivo, donde se lo veía tocando sin cantar, pero en vez de notas se escuchaba el teclado de una computadora. Este clip clásico-aggiornado termina con un texto mudo que dice: “¿no podés pasar un día sin estar conectado? nosotros tampoco”

A la mañana siguiente apareció en mi muro el link del Cable InterDimensional (CID) de Rick and Morty (http://inter-dimensionalcable.xyz/) dispositivo que incluye un simulador de control remoto que te permite zappinear por la mejor y más recóndita mierda de youtube (in english, of course). Ese primer día lo vi de a ratos y lo dejé andando, para revisar el historial a la noche y guardarme el mejor material. Sí, nuestros cerebros son gelatina, y sí, el CID tiene un historial anexo que te permite recuperar lo que viste. Lo cual, me parece, funciona como guiño progre de los creadores de la serie, que dicen “miren locv, acá está la mierda; nosotros solamente la juntamos y le ponemos unos dibujos y unas voces de puta madre, pero acá está”. Voy a decir que este es el primer nudo de la nota, a ver si todos se toman el trabajo de seguir el link.

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Más allá de que es un despropósito que un clip del gordo liberosky o de cupido no tengan su lugar en la gran biblioteca randomizable del CID, lo que me interesa es este ida y vuelta entre internet y la tele en plena “era de la convergencia”, ya que me sirve para entrar con las antiparras puestas al segundo libro de José Heinz [1]. Pero empecemos por el final, o sea Internet [2]:

Como sabrán los nadiesculistas (perdón), Fede Fritteli ya escribió para la casa un lúcido ensayo sobre el librito. En el último apartado, Fritteli incursiona en el Sci-fi y redondea, a través de Charly, la idea de las redes como máquinas de crear personajes felices: así como el personaje-laburante está cansado, o el personaje-gaudio se pregunta “por qué a mí”, el insta-cáracter no para de tirar euforia, subidón de glucosa, o como dijo alguien en la presentación del libro, “emoción de volverse un like”.

Ahora veamos. Este texto va a tratar de otro personaje-máquina tan necesario para el libro como la computadora all-in-one con la que comparte tapa: el emoji pensativo.

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(Si ponés este emoji arriba del tweet de alguien, significa que le hiciste una refutación muy inteligente, original, ácida y divertida.)

En un ejercicio promocional que no hubiera podido anotar de no haber hecho levitar esta nota por semanas, Heinz regalaba un ejemplar al primero que encontrara todos los emojis “escondidos” en una foto del libro.  Dentro de los ocho o los diez, obviamente, no había que olvidarse del que está en la tapa, tercera parte del título y semblante de cierta vena crítica a la que tengo que llegar antes de que la música se apague. Síganme.

El mojo de la carita pensativa

En “Elogio del emoji”, Heinz sostiene que el aspecto más interesante de estos caracteres es su universalidad, atributo que tiene su contracara en la dificultad o el desafío que implica traducirlo a un lenguaje tradicional en particular. El capítulo cierra así: “En diciembre de 2016, Today translations publicó una oferta de trabajo curiosa. Se trata de una agencia de traducción establecida en Londres, que cuenta con un equipo de lingüistas especializados en unos doscientos idiomas. El anuncio decía: “La traducción de emojis es un campo emergente, regido hasta el momento por programas informáticos insensibles a las diferencias culturales. Por eso estamos buscando a un individuo excepcional capaz de aportar un toque humano”.

¿Algún voluntario por ahí? Que envíe el emoji de la manito levantada.

Un buen remate que nos lleva al segundo nudo de la nota: pegame y decime Matrix, el toque humano es excepcional y los campos emergentes están regidos por programas. Ok, eso ya lo sabíamos; el nudo es quedarnos con lo que dice José y que la manito levantada le dé un cachetazo al translator.

Te voy a traducir toda la carita :V

En el tweet que linkié más arriba se define al yipen (vale para emoji pensativo de ahora en más, haciéndole honor a sus japorígenes) como una forma muy sintética de refutar y hasta poner en ridículo el tweet de otro. Más allá de que Twitter sea la red más bullynera de todas, la cuestión es que Heinz trata de darle al emoji pensativo su sentido más profundo y antiiiguo. Digamos, expulsar, al menos momentáneamente, el sarcasmo-cinismo del que hoy todos somos síntoma. Repito, esto es antiiiguo, y minerva no es sólo un insulto al jugo de limón. Minerva, Atenea, Atena, la Diosa Razón. ¿No era eso lo que protegían los caballeros?

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Lo cierto es que no se puede invocar a la razón sin invocar al pensamiento autorizado –you just Kant-, y ahí es cuando volvemos a la televisión (este video es obvio pero el momento de duda en el abrazo me va a servir para algo más que manosearles el corazón).

 

En “noticias infinitas” Heinz arranca tirando un guiño identificatorio en medio de una mudanza, cuando decide que en su nueva casa no va a haber tele (“cerca del 90 por ciento de la grilla del cable no le hablaba a un tipo como yo”). ¡Conste que lo dijo antes del cable interdimensional! Pero, entre nos, ¿cuántos de ustedes no han dicho alguna vez, con gesto de naturalidad enfática, “yo ya no veo televisión”? Pero más allá de lo cool que es decir –dando vuelta la vuelta- “awante josué y la tierra prometida”, el artículo se centra en otra cuestión. Teniendo todavía amigos de Facebook que ven televisión, el narrador comenta el efecto que produce consumir sólo el “eco digital” de lo que ahí suceda: “Así como cada medio tiene su propia bajada de línea, en este nuevo panorama cada usuario era un medio. De acuerdo a los contactos que tuviera en Facebook o la gente que siguiera en Twitter, la noticia llegaba de maneras distintas: yo también era permeable a la manipulación, pero una mucho más sutil y menos evidente que la de la grotesca tele”. ¿Por qué más sutil y menos evidente? José no está insinuando que seamos sutiles y misteriosos en las redes (aunque la brevedad de genio a veces haga magia) si no que esta proliferación de medios, desde el grupo Clarín hasta el mismísimo hijo de tu vecino, genera una superposición de registros e intencionalidades que pueden apichonarnos en un minuto, ante todo por la ansiedad anticipada que toda reflexión desata frente al fantasma del consumidor perfecto que “está al tanto de todo todo el tiempo”. Por supuesto, vuelvo a hacer mención del medio para el que escribo en este mismo momento, y aclaro lo que ese “todo” significa para nosotros: O MUNDO.

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Ante ese panorama, el artículo termina abogando por una buena dieta, más o menos hedonista pero que, en primera instancia, importa por su carácter de elección. Si en ese artículo la elección queda a criterio del lector, yo diría que retomando el elogio del emoji y nuestro elogio del meme, podemos decir (comment número 21, 12 de Junio, 3 de la tarde) que Santos Vargas se volvió el medio de información más confiable de estos últimos tiempos -tan gradualmente que casi no nos dimos cuenta.

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Solo frente al lavarropas

Todo es metáfora, la verdad sólo puede ser dicha a medias, Popper estaría contento porque encontramos al cuervo blanco, es decir, al gato estúpido.

Pero no por eso este texto va a dejar de llegar a donde quiere. Si Santos Vargas y Eameo y el Age of Empires nos enseñaron que podemos aprender y divertirnos, eso no implica que los libros sirvan solamente para trabar la puerta. Ya saben, si bruce lee… significa que el pop y las letras no tienen por qué ser excluyentes. (g-pen)

José se aprovecha de una ambigüedad para decir esto (y más) en dos artículos que se espejean: “Fuera de Juego” y “David Foster Wallace en posición adelantada”.

Este último habla sobre la reedición, diez años después, del perfil que Wallace escribió sobre el periodista John Ziegler [3], donde su profética escritura de linkeos (en forma de largas aclaraciones, desvíos y notas al pie) podía ser interpretada más ágilmente por los avances del diseño web.

“Fuera de juego” en cambio, habla de un viaje que hizo Heinz a Chile para cubrir el festival Primavera Fauna. Acá está el periodista gráfico hablando de cómo aflora su instinto adaptativo frente a unos simpáticos ueones que sólo quieren medirlo por su popularidad en las redes. Puesto a trabajar, (con los estados que publica mientras cubre el festival garronea un par de seguidores más) concluye “Logro modesto, pero logro al fin, en este nuevo ecosistema mediático. Acá vendría el emoji sonriente, ¿No?”

Ya con las expresiones “instinto adaptativo” y “ecosistema” juntas, nos damos cuenta de que ese signo de pregunta al final hace pie en la resistencia a los tufos [4] de darwinismo social que sobrevuelan toda proclama a favor del Homo Digitalis. Sin embargo, el momento donde el narrador se pone directamente en offside es otro. Cito largo:

“Compartí tertulia con unos músicos que venían de ensayar con su grupo y hablamos sobre la escena pop de Santiago, que yo asumía bastante activa y floresciente, a juzgar por lo que había escuchado y leído en la web en los últimos años. Mis compañeros de mesa se mostraron un poco sorprendidos de mis apreciaciones, me dijeron que la cosa estaba bien pero no era para tanto, que los artistas que les había nombrado actuaban en teatros modestos, que ya comenzaba a surgir una nueva generación de músicos “con más historias de lo que ocurre en la calle, con menos sintetizadores y más guitarras”. A mis costados no había juez de línea con el banderín levantado, pero fue inevitable sentirme un poco en offside: no solo no conocía las nuevas bandas que me nombraban, sino que tenía la leve impresión de haber caído en una trampa elitista.

Al otro día me junté a almorzar con Felipe Arratia, periodista especializado en cultura popular, un tipo que te puede hablar de Violeta Parra, Stars Wars y Bruce Springsteeen con el mismo entusiasmo y conocimiento. (…) Felipe me dijo que mis valoraciones de la música joven chilena posiblemente estuvieran influidas por cierta prensa especializada y los propios artistas, porque más allá de los buenos discos era evidente que había una intención clara de instalarlos en países vecinos. Después me recomendó algunas agrupaciones que yo nunca había sentido nombrar y trazó brevemente un mapa de lo que ocurría en Santiago a nivel artístico. Al igual que la noche anterior, mientras escribía nombres de bandas y discos en mi libreta, sentí que había sido parte de una estafa ingeniada por paladines del gusto adquirido.” [5]

Este offside/posición adelantada es la última forma del emoji pensativo. Minerva queda girando en una cajita musical al ritmo de melodías desconocidas, mucho más atareada que en cualquier scroll. Le sigamos el juego a la tribuna y hagamos de este offside una jugada lo más dudosa posible, en el mejor sentido de la duda, ese que nos deja sostenidos en el paso de una imagen a otra.

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Patas de gallo

Para que la duda se sostenga me paro en la pata débil. De este lado del Hype multimediático, pero también lejos de la carta del espontenaísmo, todos somos tan nativos de lo digital como del gusto adquirido. En esa adquisición hay un trabajo, como el del MC que en Paterson se prepara tirando líneas frente a la lavadora. En las antípodas de las noticias infinitas, el consumo como trabajo de elección pone en pie de igualdad a la creación y a su crítica. Así, en este fandom noñísimo de Los Caballeros de Atena, la combatividad se revela contra “la emoción de volverse un like”. Dicho esto, ustedes dirán si es hype o qué, mientas digo que escuchar al autor de esa línea fue el momento más revelador de toda la presentación del libro. La idea no es quedarse sin aliento antes de que arranque la base. Va Deivbeat:

OLVIDASTE TU CONTRASEÑA? / Deivbeat

(Spoken Word Session)

El amor se ha vuelto un ejercicio de ilusión
Diluido, sin latidos, solo vivo en conexión
Doble tilde para un visto, un sonido sin pasión,
Estimula la emoción de volverte un like…
Un canje stalk, solo una opción. /
En este guión me estremece el futuro
Y su visión
de levantar pantallas como muros
El humano inseguro en sumisión.
Educando, en su misión,
Un display de tinte claroscuro emite sexo duro
O ejecuciones en prisión. /
Te quiero por tus likes
Por tu status: conectado
Por la privacidad que por mí has sacrificado
Porque ni me mirás ni me has contado
Nada, aunque te tengo indistintx, invisible, acá a mi lado. /
Te quiero por los corazones que has pinchado
Por tus reformadas opiniones digitales del Estado
Por las revoluciones en tu muro, tus estados
Por los niños y los bosques que con likes llevas salvados. /
Te quiero, pero por jugar, no por quererte
Inventaremos velorios digitales en tu Muerte
Te quiero pero solo tengo instastories para verte
Te quiero con Me Gusta aunque nunca vaya a tenerte. /
El amor ha cambiado su valor
se ha vuelto un algoritmo de consumo
Un teorema, un pormenor,
Un esquema de celos, inseguridades y temor…
Te espero en el corredor, con ceros y unos en mis venas
No dejes tu ventana abierta
Ni olvides tus penas
Ni tu contraseña, nenx, por favor… /

 


[1] ¿Olvidaste tu contraseña? Apuntes sobre la cultura digital (G-pen). El servicio Postal. Córdoba. 2017

[2] Historia oficial de la tele como principio: el rock es el principio de todo/el rock es un fenómeno de masas/el rock empieza a ser un fenómeno de masas con la transmisión en vivo de Elvis en el Show de Ed Sullivan.

[3] Yo solamente leí el despacho que le hizo Ziegler cuando el cuerpo del escritor todavía estaba calentito -donde lo acusa de pouser suicidado por el mundillo letroso-, aunque me hubiera gustado tener tiempo para compensar la sucia maniobra publicitaria de mi editor Pablo Durio, que twitteó un fragmento de inbox donde este servidor se desnudaba sobre sus inseguridades estilísticas y admitía no haber leído a David Foster Wallace

[4] ¿Habré encontrado el reverso perfecto de los U.F.O.S? Otros dormirán por mí.

[5] Los artistas chilenos que Heinz llevó eran: Javiera Mena, Alex Andwanter, Astro y Dënver. La banda que todos coincidieron en mencionarle fue Patio Solar. Full álbum “Temporada” en youtube. Se puede empezar por el track 7, “Costanera”.

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