¿Qué hacés por dinero, cariño? (*)

Por Ignacio Martin (@IgnacioNMartin)

Pongámonos en contexto: Brian Johnson, histórico vocalista de AC/DC, produce la suspensión de la gira mundial antes de tocar en Atlanta por una supuesta sordera, aunque algunos piensen que se trata de un despido “sin causa”. Comienza la danza de nombres para suplantar al carismático hombre de la boina, desde Joel O´Keefe de Airbourne hasta Ty Taylor de Vintage Trouble (Sí, Ty Taylor).

brian johnson

Un fanático de Axl Rose, cantante de los Guns N Roses, se fotografía con el ahora gordo y teñido frontman en esa ciudad, la sube a su cuenta de Instagram y desata la polémica: ¿Qué hacía Rose en la ciudad de Coca Cola, AT&T y Delta Airlines, cuando el resto de su banda anda por otros lares? Una FM del lugar afirma de “muy buena fuente” que es casi seguro que Axl Rose se convierta en vocalista de AC/DC. El hijo del malogrado Malcolm Young confirma la noticia. Claro, ¿Por qué no?

La noticia retumbó en todo el mundo, estamos hablando de una de las bandas de rock más importantes, convocantes y claro, una de las que mejor factura dentro de la industria. Como grafica el título, veamos qué harían los hermanos Young por dinero.

Vino acdc

AC/DC, la marca AC/DC, deja poco lugar a pensarlos como la banda de rock&roll primitivo y eficaz que era en los 70’s u 80’s. Jesse Fink, en su excelente biografía sobre los hermanos Angus, Malcolm y George Young, (guitarristas y productor respectivamente) demuestra el carácter sectario y hermético de los escoceses, desde su formación en Australia hasta estos días inclusive. El maltrato a ex miembros del grupo como el baterista Chris Slade, el cantante Dave Evans o los propios managers, productores y demás personas que desde las sombras permitieron a la agrupación masificarse. Llegar.

Ese tratamiento hacia el “resto”, que incluye también al opacado Cliff Williams (bajista de AC/DC y miembro menos conocido) demuestra por contraparte también el sentimiento de “nosotros hacemos la nuestra, que es tocar Rock, el resto que se joda”. Culpar a los Young por querer facturar es demostrar poco conocimiento de los músicos y poco sentido común hacia lo que realmente mueve la maquinaria de la banda. Es cierto, si los Young no hubieran querido, Sony no hubiera remasterizado nada y la gira para presentar el mediocre Rock Or Bust hubiera terminado cuando Johnson dejó AC/DC. Es cierto también que la ambición de Angus por tocar hasta el último suspiro (vestido de colegial a los 60 años) implica con fuerza la hipótesis de que el cantante de la boina fue despedido por obstaculizar la ambición de Young. Pero a fin de cuentas, designar a Axl Rose parece ser algo salido de un escritorio en el piso 35 de un lujoso edificio, no de la cabeza de alguno de los hermanos.

39000_1_ver1458822952

Es que, como dice Fink, apenas transcurre una semana sin que haya un nuevo anuncio que comunique otro acuerdo comercial, una nueva licencia, Back In Black sonando en alguna película pochoclera o en otro videojuego. Como pasa con los Rolling Stones, AC/DC en el siglo XXI es una marca.

Musicalmente, no pasa mucho. Desde The Razors Edge que la banda no saca a la luz un disco que aporte algo. No se trata de la edad, de la enfermedad que lleva a cuestas Malcolm  dejándolo fuera de escena. El sonido es el mismo, las canciones no.

Lo que hace a la banda una marca lucrativa, aunque haga 26 años que no saca un éxito a la luz, es ver el inconfundible logo estampado en millones de remeras. Es ver a miles de minitas que los hombres quieren tener y otras minitas quieren imitar, usar esas remeras. Es esa inexplicable idea de “rebelión” que infunda el rayo en gente que quizás, nunca se dio vuelta al escuchar los tres primeros golpes en La Mayor de Highway To Hell.

giphy

Como tampoco algo más allá de Sweet Child Of Mine, en el caso de Axl y los Guns. Mientras Slash, Duff, Matt Sorum y el resto formaban grupos de gran calidad, manteniendo su esencia, Rose insistía con la marca Guns N Roses. E insiste hasta hoy. A diferencia de los australianos, el ego y la necesidad de visualizarse de Axl explican la reunión de los Guns originales, luego de que su extrañamente industrial Chinesse Democracy no levantara mucho vuelo, con ocho músicos atrás más un DJ. También explican el hacerse de un lugar que llama tanto la atención sin siquiera aún haberse subido al escenario.

Cambio la pregunta entonces: ¿Qué hace Sony, empresa que remasterizó todo el catálogo de la banda, por plata? ¿Qué hace Leidseplein Presse B.V., la marca que registra todo lo que tenga un rayo entre el “AC” y el “DC”, por unos millones más? La respuesta: otro ícono del Rock, aunque devaluado, ícono al fin. ¿Iría quien escribe a verlos? Por supuesto, porque el precio de “bancar” este intento de lucrar lo vale. Al fin y al cabo, parafraseando la publicidad de Master Card, ver a Angus al lado de Axl haciendo sonar “Whole Lotta Rossie” no tiene precio.

angus

A fin de cuentas, no llamaría la atención que a Brian Johnson lo hayan despedido por viejo y sordo. Tampoco llama la atención que Axl Rose esté en Atlanta deambulando, incluso que ya haya ensayado con AC/DC. No, lo que sorprende es el trasfondo. Porque el Rock es Rock siempre, con uniforme escolar y canas o con veinte kilos de más en una banda que no es. En ambos casos, con décadas sin componer un tema a la altura. Es Rock.

Siempre.


(*) “What do you do for money, honey?” es la tercera canción del álbum Back In Black de AC/DC, el primero con Brian Johnson como cantante.

Comentarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>