El anime como refugio: un archivo disidente

[Anime. Ranma 1/2. Sakura card captor. Sexualidad. Género. Disidencia. Cisheterosexualidad. Ann Cvetkovich. Queer. Archivo de la memoria trans. Género Fluido]

por Sasha S. Hilas (@palido.fuego)

Rodeado de gente que pertenece a la disidencia, yo mismo reivindicándome género fluido, nos preguntamos por aquellas imágenes, momentos, personalidades, que han servido de una u otra manera para indicar una dirección, un camino de salida hacia otra-cosa por fuera de las normas cis-heterosexuales. Sin lugar a dudas, algunos animés transmitidos entre finales de los 90’s y principios de la primera década del 2000 integran ese conjunto de impresiones, sentimientos y direcciones que pueden, recordando a Ann Cvetkovich, ser un archivo de sentimientos queer. Rescato aquí tan solo a dos, de los múltiples materiales audiovisuales que en el mundo del animé pueden ser traídos a la discusión. Uno de ellos es Ranma ½ (1989) y el otro es Kādokyaputā Sakura o Cardcaptor Sakura (1998). La elección de estos dos animés se debe al tratamiento que en ellos hay sobre el género fluido y sobre la sexualidad entendida como práctica alejándose del terreno de la afirmación de una identidad unívoca. En apariencia tremendamente cis-heteronormativos, dejan una pequeña puerta para la pregunta por una sexualidad y género como práctica, y siguiendo a val flores, como “una maya abierta de posibilidades”.

Formar un archivo tiene un motivo casi exclusivamente ético, en el sentido en que la memoria puede serlo. Pensar en la incorporación de estos dos animés dentro de un archivo supone  un  gesto  de  justicia, pues “en ausencia de documentación institucionalizada, o como oposición a las historias oficiales, la memoria se convierte en un valioso recurso histórico” (Cvetkovich). Este gesto invita a recoger materiales de la cultura que interrumpen  la  narración  de  ciertos  relatos  más  hegemónicos en torno a las minorías sexo-genéricas.  Siguiendo  a  Ann  Cvetkovich,  los materiales  que trataré aquí forman parte de un archivo posible, “una exploración de textos culturales como depositarios de sentimientos  y  emociones” . Tanto Ranma ½ como Sakura reúnen un conjunto de sentimientos, modulaciones de la tristeza, la ira, la felicidad, el amor, la compañía, y el dolor, dentro de una vida queer. Pensando con Walter Benjamin, memoria y justicia pueden encontrarse en el gesto de traer a la luz aquello que permanecía olvidado y abandonado.

I. Kādokyaputā Sakura y Ranma ½

Sakura y Ranma 1/2 son dos shonen que tratan las aventuras de un conjunto de personajes, sus recorridos hacia un estado de mayor madurez (en un sentido más amplio que llegar a ser adultx), de crecimiento y de superación de diversas dificultades. Sakura Kinomoto es una niña que por accidente libera un libro que contiene unas cartas mágicas llamadas cartas Clow,  volviéndose cazadora de las mismas y la propietaria del libro. Junto con Kero (uno de los guardianes del libro), su objetivo es atrapar y sellar las cartas, como así también cuidar que el libro no caiga en las manos equivocadas. Su mejor amiga, Tomoyo Daidouji, es una de las pocas personas que conoce el secreto de Sakura y la acompaña en todas sus batallas. También está enamorada de ella, expresándole su amor de múltiples formas. Su rival en el terreno de la captura de las cartas, Shaoran Li, lo es también en el amor: ambxs están enamoradxs de Yukito Tsukishiro, el mejor amigo de Touya, quien es hermano de Sakura. Y como si este enredo amoroso fuera poco, Yukito y Touya están enamorados. La obra del grupo CLAMP muestra a través de los capítulos cómo las formas heteronormativas de distribuir los roles de género y las diferencias sexuales entre los personajes se van desordenando, de modo tal que cuando uno quiere tomar conciencia, el género y la sexualidad han tomado una forma fluida. Los sentimientos se deslizan, cambian y modulan, al compás de la experiencia. Dicho de otro modo, los personajes no tienen una sexualidad asignada desde el principio, ni una forma determinada de manifestar su género, si no que van construyéndose a medida que el tiempo transcurre y sus historias singulares se van desarrollando.

Por otro lado, Ranma Saotome es un adolescente que carga sobre sus hombros una inconveniente condición: cada vez que lo toca el agua fría se convierte en mujer. Por una desafortunada caída en uno de los estanques encantados de Jusenkyo mientras entrenaba artes marciales con su padre, se ha vuelto un ser que cambia su género dependiendo la temperatura del agua. No es el único personaje que manifiesta esta metamorfosis, ya que muchos han ido a entrenar al mismo sitio y cayeron en alguno de los estanques: Genma se convierte en panda, Shampoo en gato, Mousse en pato y Ryoga en cerdito. La trama de la obra de Rumiko Takahashi se desarrolla a través del entrenamiento de Ranma para volverse más hábil y más fuerte, por la compañía y rivalidad de los distintos personajes que lo acompañan y, sobre todo, por la promesa que Ranma se afirma, cada vez que su condición se vuelve insoportable, de volver a Jusenkyo a convertirse en un hombre de nuevo. Los romances, o más bien, los intereses románticos de los personajes cambian y fluctúan, de manera que no siempre se tratan de sentimientos heterosexuales aun cuando ellos así lo crean. Así mismo, el desarrollo de los sentimientos románticos de algunos personajes nos muestran caminos que se alejan de la monogamia, como el que experimenta Takewaki Kuno al amar a Akane y a la versión femenina de Ranma; o el mismo Ranma, quien en un principio no puede decidir entre Akane y su amiga de la infancia Ukyo, que a su vez aparece en múltiples episodios ocupando la posición ambigua de un chico. Estos vaivenes son acompañados por múltiples promesas de matrimonio entre los diversos personajes. El más relevante de estos compromisos es el que el padre de Ranma realiza con el señor Tendo, por el cual Ranma deberá casarse con una de las Tendo, Akane. Aunque ella y Ranma se tratan la mayor parte del tiempo de manera hostil, a medida que la historia avanza sus sentimientos cambian y comienzan a enamorarse. Es entonces cuando la promesa de Ranma cambia ligeramente: ya no quiere “volver a la normalidad” sólo porque su condición le moleste particularmente, sino porque quiere ser un digno prometido de Akane. Lo interesante en esta historia es que la mayoría de los momentos en donde el amor entre ambxs se desarrolla ocurren cuando Ranma es mujer. La trama fluctúa ligeramente para mostrarnos un amor lésbico, o al menos un amor que no es estrictamente heterosexual. Si bien no podríamos decir que Ranma se siente a gusto con su condición, sí podemos observar cómo aprende a convivir con ella, hasta el punto que comprende que Akane más que amarlo a pesar de sus metamorfosis, lo hace justamente por ellas.

En ambas historias vemos a lxs protagonistas y a sus compañerxs de aventuras desarrollar una sexualidad y una identidad de género a partir de la experimentación, las prácticas y, en una palabra, la puerta de la posibilidad siempre abierta. Catalogar estas modulaciones sería en algún punto imposible, como así también inconveniente: la virtud de estos dos animés radica, justamente, en que no se tratan de materiales de experiencia lesbiana, gay, trans o bisexual, exclusivamente; al contrario, lo interesante está en cómo sabe mostrarnos los momentos entre estas experiencias, como si rehuyera las definiciones.

II. Un archivo posible.

Más arriba había mencionado que la memoria y justicia pueden encontrarse en el gesto de traer a la luz aquello que permanecía olvidado y abandonado. Surge la pregunta ¿qué motiva la realización de un archivo? La conciencia de que las cosas pueden perderse, incluso perderse para siempre. Hay un vínculo para mí muy importante entre remembranza, memoria y justicia. El ejercicio de mantener vivo cierto relato, actualizar el presente a la luz de él, no dejarlo desaparecer es una forma de justicia. En la medida en la que las vidas queer dejan huellas efímeras e inusuales, escondidas y disfrazadas, el relato normativo dominante es otro, uno que contribuye justamente a su invisibilización y desaparición. Por lo tanto, recuperar aquellos registros de vidas queer, muchas veces echando mano a nuestras propias impresiones e historias, se torna una tarea ética, el ejercicio de cierta forma de justicia: nos negamos a ser olvidadxs, nos negamos a desaparecer.

Pensar en construir un archivo que recupere las experiencias queer tiene como motivación el gesto de reparación histórica para con aquellas vidas que permanecen al margen de las normas de reconocimiento disponibles cis-heterosexuales. ¿Cómo se ve una persona queer o de género fluido? ¿Cómo es su vínculo con su sexualidad? ¿Y con los demás? ¿Cómo se reivindica como tal? Por todas estas preguntas es que formar un archivo, por más precario que sea, se vuelve necesario.

Cuando en momentos de mi tardía adolescencia no entendía muy bien qué me ocurría, pero teniendo el registro de sentirme desencajado, torpe y fuera de lugar, no podía evitar recordar a estos entrañables personajes que acompañaron mi infancia. La impresión que dejaron en mí fue la de una promesa. Rememorar, recuperarlos para hacerme de algún gesto familiar, de algún parecido de familia fue y es formar mi propio archivo de sentimientos queer. Aunque el recorrido por el tránsito identitario trajo otros elementos y personas a este archivo[1], miro de vez en cuando esas series de animé con el cariño que uno le tiene a quien comprende por completo. Tengo para mí que siempre volveré a ellos.


[1] No puedo dejar de mencionar el increíble trabajo del Archivo de la Memoria Trans (disponible en https://www.instagram.com/archivotran), el del Asentamineto Fernseh (disponible en http://asentamientofernseh.net/), ni tampoco las intervenciones e instalaciones del artista y fotógrafo trans Cairo, Elio Pérez (disponible en https://solencairo.wordpress.com), entre muchas otras.


Bibliografía

Cvetkovich, A. (2018). Un archivo de sentimientos. Trauma, sexualidad y culturas públicas lesbianas. Barcelona: Bellaterra.

flores, v. (2017). Interruqciones. Córdoba: Asentamiento Fernseh.

Moretti, I.; Perrote, N. (Eds), (2019). Sentirse precari*s. Afectos, emociones y gobierno de los cuerpos. Córdoba: Editorial de la UNC.


Animés

Ranma ½ (1989) de Rumiko Takahashi, Studio DEEN.

Cardcaptor Sakura (1998) de CLAMP, Madhouse.

 

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