Apuntes para el obituario de Bert Cooper

“You’ve been on love leave. It’s amazing things are going as well as they are with as little as you are doing”.

Bert Cooper

por Manuel Esnaola (@elnoloes84)

UNO

Bert Cooper es un viejo solterón republicano. No escabia, no coge, no fuma porro, no se masturba. Sólo toma leche, el clásico glass of milk tan característico de los insomnes neoyorkinos. Para entrar a su despacho, tenés que sacarte los zapatos y andar en medias. Ya se sabe que los gérmenes, como la geografía, andan pegados en las suelas.

Debo decir que aún al más revolucionario de los hombres le cuesta hasta la yugular no querer a Bert Cooper. Es una mezcla de penúltimo voyeur cínico con destellos de abuelito excéntrico. Digamos… todo mal que odie a los negros y no quiera que estén en el lobby de la agencia para que los clientes no se lleven una primera impresión desacertada. Pero es que el viejo Cooper es chapado a la antigua y por eso pide “rearrange, please”, a su jefa de RRHH. Un reacomodo nomás. No los echemos pero que no se vean demasiado. ¡Si serás hijo de puta, Bert! Pero en algo te doy la primera. No importa lo que hayamos sido antes sino lo que somos ahora. El presente es una construcción que se sostiene a sí misma… como los tiempos verbales de un niño de cinco años. Irreprochable.

538397b09f1b77a839307c7a_bert-cooper

Ahora estoy escuchando una línea de Bert Cooper (obvio en bolas y con las medias puestas) porque quiero rendirle homenaje a su última coreografía. Un baile infernal que parece decir: “Nunca se sabe de dónde nace la lealtad”. Como titulara cierto posestructuralista franchute de cuyo nombre no quiero acordarme (porque las citas de autoridad son patéticas y todos se dan cuenta del abuso de ellas, aunque en este momento viene al caso, diría, mejor y para no abundar en aliteraciones, es casi perfecta), decía, como titulara este sujeto: “De la D a la Z”…. ¿o era de la A a la Z?, en fin, hay dos pasos. Uno, dos ¡You´re done!. La mala memoria es producto de la compulsividad, Esnaola. “Demasiado” es una palabra que no puede ser nombrada. ¿Y esto de dónde sale, copywriter?

En fin… vayámonos al trampolín N° 2 con un primer apunte para el obituario de Bert Cooper: los republicanos no cogen nunca, no conocen las gracias del alcohol, suelen tener una familia tipo de high society: esposa diligente, niños bobos que van a internados para bobos quienes después serán los bobos elegidos para darle rosca a la ruleta de la posta del government,  tienen pretensiones de liderazgo y a veces pueden llegar a ser extremadamente encantadores. Ahhh, remarco: y porque no cogen, siempre andan pensando en la guerra. ¿Bert, cómo voy a revertir tu imagen en lo que queda de este baile? Dame una chance, Esnaola… no me cortés los brazos todavía.

anigif_enhanced-10176-1401211793-1

 

DOS

Encontré un poema de Bert Cooper en la cartera de mi vieja. Ahí reside el encanto del viejillo Bert: vive en las intimidades de tu puta madre con la elegancia irredimible de un poeta. Transcribo:

Por las escaleras serpenteantes
de tu nombre
subo
porque no alcanzo a oírlo
subo
porque más allá de todo
justo eso
una oración sin sentido
más allá de todo ¿qué quiere decir?
si ahora subo
por las escaleras serpenteantes de tu nombre
para escuchar la última letra
subo
y entender entonces
de una vez y para siempre
que desapareces cuando te nombro.   

Sos tremendo, Cooper. Yo lo hubiese escrito más coloquial-argento, al estilo de: “Desaparecés cuando te nombro”. Pero te entiendo y también entiendo a tus lectores. Las iglesias o los burdeles, todos necesitamos un templo. ¿Qué es lo que estás tratando de decir, Esnaola? Nada, no me llevés el apunte. O mejor aún, apuntá algo vos que nos sirva para el obituario del viejo. A ver. De la D a la Z, de la A a la Z, como sea, hay, no me caben dudas, una combinación posible de caracteres que dice esto: Bert Cooper acabó bailando en la cabeza de un alfiler, con cinco o seis ángeles vestidos de secretarias hot. Una salida perfecta.

mm4-gallery-bert-cooper-560

TRES

Bert Cooper no es sentimental con las personas. Apenas es “duro” con su benjamín, el inobjetable Roger Sterling, y eso lo justifica como ser humano con capacidad de afecto. Pero Bert es sentimental en el fondo. Lo es, en cierto sentido, en algún matiz de la nostalgia patriota. Añora, como los románticos alemanes, todo lo viejo. Las antiguas costumbres, la intervención de USA en la segunda guerra mundial, el desastre de Pearl Harbor y la réplica heroica contra los japoneses, el respeto profundo a los soldados veteranos, las acartonadas veladas con teteras de cerámica reluciente. Una cosa más al respecto. Cooper no se queda en el pasado. También es, a su modo,  sentimental con el dichoso porvenir. De hecho, si vamos al caso, su último aliento en este mundo sucede entre las espaciadas letras de un “¡bravo!” mientras mira por la TV cómo Neil Amstrong pone el primer borcego en la luna y escupe la famosa frase para la posteridad. Ya lo dijimos antes pero repetimos (¡estoy de acuerdo en eso, copywriter, prosiga!): ya se sabe que los gérmenes, como la geografía, andan pegados en las suelas. El astronauta-coge-minas Amstrong debería haber dicho: un pequeño paso para la humanidad, un gran salto para el hombre. Es un poco más honrado ¿no? Pero, ¿qué es la humanidad, Bert?… Emmmm (piensa el escriba)… tu casi tocayo alemán, Manolito, el que fue pionero de los linajes K, el que hizo una mueca ardiente en la historia de la filosofía, dijo: “De la naturaleza tortuosa de la humanidad, ninguna cosa recta se puede obtener”. Al tercer apunte para el obituario te lo digo en un Kan-ti-co: ahora mismo esta cosa que tengo entre las piernas está recta y salió de la naturaleza tortuosa de los hombres. ¡Bah!: la humanidad no es más que un concepto vacío para llenarlo con nuestras desesperaciones. Somos, en el fondo, iguales a los árboles o a los moluscos. Ya nos dimos cuenta Cooper: nos calma el licor de ese tema en sol mayor que dice “pienso, ergo sum”. ¿Y qué hacemos, entonces, los que tenemos alguna-cosa-recta? Plegarla.

tumblr_n660h289Um1sq9xy6o5_r1_500

CUATRO

No quisiera lamentarme de que Bert Cooper haya sido despedido de una manera pasajera. Sigo sentado en bolas y con las medias puestas. Lo quiero honrar debidamente, quizás, porque su coreografía me conmocionó. Bert tiene una barbita refinada y me hace acordar a esos viejos pícaros que suelen jugar al ajedrez en la Plaza San Martín.

Me parece curioso que después del “b-r-a-v-o” de Bert Cooper, justo después de que se vaya, para decirlo en palabras más pueblerinas, a jugar al teto con Jebús, aparezca con su impecable moño rojo haciendo una coreografía letal con las secretarias. Canta, pero también baila, diciendo esto: “la luna nos pertenece a todos / las mejores cosas de la vida son gratis / las estrellas nos pertenecen a todos / brillan para ti y para mí / Las flores en primavera / los petirrojos que cantan / los rayos del sol que brillan / son tuyos, son míos / y el amor puede llegarnos a todos”. Y ahí está Don Draper, de quien hablaremos otra vez, mirándolo con ojos lacrimógenos. Creo que el viejo Bert, el fantasma danzarín, ¿no?, es una metáfora perfecta de la “vuelta a la creatividad” del personaje estrella. Ese despilfarre de gracia, mezcla de un frívolo musical de Brodway y una humorada de la conquista yankee de la luna, es un mensaje en una botella que viene naufragando por siete temporadas de la alucinógena serie “Mad Men”. En el medio, en el mundo real, seguramente ha habido numerosas rupturas de pareja y un cuantioso descenso de clicks en las páginas porno. Pero ahora puedo abrir ese mensaje encriptado y leer:    

Siempre vamos a necesitar a un facho en el umbral de nuestros sueños. Sólo así podemos dar forma a nuestro enemigo y construir ilusiones revolucionarias. Aunque sólo crepiten ahí… donde la noche nos hace espacio para que sudemos la gota gorda de la razón en la almohada, mientras la cosa más-menos recta que tengamos hace el amor con nuestras pasiones. All in.

3665b1bc526b47c7c720500889eb20e3

***

 


 

Comentarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>