Solar Power: ¿hay espiritualidad posible en el fin de los tiempos?

[Lorde. Solar power. Espiritualidad. Felicidad. Generación. Tristeza. Naturaleza. Astrología. New Age. Planeta Tierra]

por Conrado Rey Caro (@conrareycaro)

En su último proyecto discográfico Lorde nos retrata su encuentro con el poder del sol y narra su sensibilidad para con el mundo natural tras cuatro años de haber desaparecido de los ojos públicos, habitar las playas de Nueva Zelanda y haber compartido tiempo con científicos en la Antártida. La comunidad de fans estaba desesperada por la reaparición de Lorde y hubo cierta desilusión dado que esperaban la aparición de una Lorde deprimida que pueda echar luz y poesía sobre el dolor por el que estamos atravesando como juventud; y sin embargo se encontraron con una mujer de 24 años que se rehúsa a asumir la imposible responsabilidad de ser ella quien nos explica lo que nos pasa. 

Lorde nos introduce a su universo con el tema “The Path” explicitando que ella no es la salvadora que viene a emanciparnos de nuestro dolor. Se presenta de vuelta y nos cuenta dónde está parada hoy: lejos de Hollywood y sola en su ciudad natal existiendo en el complejo divorcio de las estaciones. Ella busca emanciparse de ese lugar de salvadora en la cual las dinámicas de la industria y el mercado del pop la colocaron. “Yo no soy la salvadora” dice, “’cause we are all broken and sad”, (por que todos estamos rotos y tristes), “where arе the dreams that we had?” (¿dónde están los sueños que teníamos?), “can’t find thе dreams that we had” (no puedo encontrar los sueños que teníamos). Nos advierte que la respuesta que buscamos no es ella y a continuación canta: “let’s hope the sun will show us the path” (esperemos que el sol nos muestre el camino), allanando el camino al lead single homónimo de Solar Power.

Una de las ideas fundamentales que atraviesa al disco es la pregunta por la espiritualidad y cómo abordarla en un mundo cuyo fin ya está pronosticado y frente al cual estamos profundamente desconectados. ¿Dónde está la respuesta a nuestra angustia? ¿Cuál es el alivio existencial que encuentra nuestra generación alienada de sí misma y del mundo natural? Solar Power aparece como un himno a la felicidad y a la sencillez del encuentro con la naturaleza. Los coros de Lorde, Clairo y Phoebe Bridgers son tan poderosos que parecen lograr resolver la herida moderna original que nos escindió de la tierra y constituyó a lo humano como algo ajeno a la naturaleza. Es un llamado a volver al sol, volver a la inmanencia del mundo natural, volver a nadar en las corrientes del Tao, “lead the boys and girls onto the beaches, Come one, come all, I’ll tell you my secrets” (guiando a los chicos y las chicas hacia las playas, venga uno, vengan todos, les voy a contar mis secretos), “Turn it on in a new kind of bright, its solar, come on, let the bliss begin!” (Prendelo en un nuevo tipo de brillo, es solar, vamos, ¡deja que empiece la dicha!). A su vez, este clima de calidez y felicidad se ve contrastado con la presencia de una oscuridad satírica muy bien escondida que se irá desenvolviendo en los siguientes momentos del récord. 

Con “California” Lorde nos cuenta sobre sí misma y como ya no quiere estar en el escrutinio público ni en la competitiva industria musical de niñas adolescentes por ser la próxima pop star suprema. Se despide de las botellas, de las modelos, de las nubes y de los cielos que no guardan ninguna lluvia. En su presentación del álbum en Central Park ella interpreta esta canción junto con “Fallen Fruit” cantando en uno de los corazones del imperio norteamericano “Don’t want that california love” (no quiero ese amor californiano).  En el outro canta unos versos oscuros que desentonan de cierto modo con la liberación que nos relata: “It’s just dream, i wanna wake up” (solo es un sueño, quiero despertar), ¿hasta que punto le es posible liberarse de las garras del estrellato?

Uno de mis momentos favoritos es “Stoned at the Nail Salon”, lo envuelve cierto espíritu de reconciliación con el pasar del tiempo y con el sentir en carne propia las vidas posibles que no fueron. Este tema retrata cierta experiencia generacional de los 20’ de ver quienes fuimos en el pasado, notar que ya no somos aquella fugacidad inmortal adolescente y hacer consciente nuestra propia mortalidad. Aborda miedos fundamentales sobre la realización, el desamor y las despedidas. “Cause all the beautiful girls, they will fade like the roses” (Por que todas las chicas hermosas van a desvanecerse como las rosas), “And all the times they will change, it’ll all come around” (Y todos los tiempos van a cambiar, todo se va resolver). Cierta melancolía de la canción es superada por la madurez de abrazar el cambio, aceptar el pasar del tiempo y reconciliarse con los amores fracasados: “I’m still crazy for you baby” (sigo loco por ti, bebe) y solo puedo pensar en cómo el amor siempre permanece aunque el sol siempre volverá a salir.

Tras estas cuatro canciones llega “Fallen Fruit”, una representación del fin al que nos vemos enfrentados como generaciones: la destrucción del sistema Tierra. Con un instrumental oscuro y lamentos Lorde retrata un mundo devastado por la crisis climática donde reina la desesperanza y arriban los deseos de morir. “We will walk together through the halls of splendeur where the apple trees all grew, you´ll leave us dancing on a fallen fruit” (Caminaremos juntos por los pasillos esplendorosos donde los manzanos solían crecer, ustedes nos dejaran bailando sobre un fruto caído). Lorde se propone realizar un álbum sobre lo sanadora que es la naturaleza, pero se enfrenta a la pregunta de cómo lograr cualquier tipo de paz y alivio cuando lo único que nos puede dar una respuesta va a morir. El proyecto del hombre moderno ya cayó del precipicio hacia su completa alienación del mundo natural, “it’s time for as to leave” (es el tiempo de irnos).

A continuación, Lorde vuelve al corazón de su intimidad con tres canciones de amor. “Secrets from a Girl Who Seen it All” es una especie de carta hacia ella misma cuando tenía 15 años. Uno de los versos más emocionales es “Baby girl, no one’s gonna feel the pain for you” (Bebe, nadie va sentir tu dolor por vos). Uno de los mejores momentos del disco es el spoken outro de Robyn describiendo la tristeza. Le sigue “The Man with the Axe”, en el que asistimos a un poema de amor que le escribe a un viejo amado y cuyo último coro es muy bonito. Después está “Dominoes” y luego “Big Star”, canción dedicada a Pearl, su perro muerto.

En “The Leader of a New Regime” Lorde vuelve al imaginario de este mundo devastado por el cambio climático y construye el personaje de una pop star que arma su valija únicamente con revistas faranduleras para irse a vivir el final de sus días al último lugar habitable en un mundo inhóspito.

Wearing SPF 3000 for the ultraviolet rays” (SPF 3000 para los rayos ultravioletas) 

 “Made it to the island on the last of the outbound planes” (llegue a la isla en el último de los aviones de salida) 

Esta isla a la que hace referencia es el setting de todo el disco, caracterizado por la ambivalencia de la felicidad en el fin de los tiempos. 

En este retrato de lo feliz Lorde se encuentra con los lugares comunes a los que caemos como generación y los convierte en un concepto a revisar. Retrata lo feliz sin sucumbir ante las aspas del wellness. Para ello recurre a la sátira. En el tercer single de Solar Power, “Mood Ring”, la cantante construye a un personaje que toma a la astrología, a los cristales energéticos y a las disciplinas orientales mercantilizadas en occidente para lograr calmar el dolor existencial. Muestra un giro tenebroso cuando señala la alienación emocional del humano moderno que no es capaz de nombrar el dolor que está sintiendo sino es a través del paraguas de discursos de la espiritualidad “new age” condensada en la metáfora del “anillo del humor”

I can’t feel a thing (no puedo sentir nada)

I keep looking at my mood ring (sigo mirando a mi anillo del humor)

Tell me how I’m feeling (decime como me estoy sintiendo)

Floating away, floating away” (flotando lejos, flotando lejos)

 

Estamos tan desconectados de nuestra vulnerabilidad humana que no sabemos cómo construir formas  singulares de nombrar lo que nos pasa. Como alternativa, encontramos orden en matrices precodificadas como la astrología y las doctrinas metafísicas importadas de oriente para que nos den las palabras que necesitamos nombrar lo que nos pasa.

La astrología es ahora parte de la cultura pop, sus conceptos y personajes son referencias constantes. Lorde satiriza a los millennials como la generación con Plutón en escorpio.  La astrología es una herramienta para crear conversación, romper el hielo y reírse un rato. Pero más allá de eso la astrología es una creencia que se enmarca en el conjunto de discursos que hacen al espiritualismo new age. Estas doctrinas y discursos se proponen aliviar la alienación del humano contemporáneo y permite conocernos a nosotros mismos en un sistema en el cual no disponemos ni del tiempo ni de las herramientas para hacerlo. 

 Es un lenguaje que hace posible nombrar la existencia de uno y al mismo tiempo la del otro. Es un tamiz que da herramientas para determinar cómo y desde qué aspectos y lugares uno conecta con el otro, se complementa o se repele. La astrología aparece como una forma de categorización minuciosa que asume muchas complejidades que van más allá del signo solar. En la carta astral influyen la posición de los planetas, de las casas y de las maneras en las que estas dialogan entre sí. La aplicación co-star es una red social que se basa fundamentalmente en señalar las compatibilidades en distintos aspectos de la vida entre sus usuarios en base a sus cartas natales. 

Por otro lado, la cosmovisión de la existencia como “flujo de energías” se hace tendencia y se empaqueta como discurso del bienestar y del estar “consciente”. Lenguajes que nunca nadie termina de entender bien de qué se tratan. La idea de que todo es energía alivia la separatividad entre lo humano y lo natural, aspira a resolver el problema humano de la soledad. Pero caemos ante el imperativo del fluir, del dejarse llevar, del “amor y luz” y del “no pensar en cosas feas para vibrar más alto”. El personaje de “Dominoes” está envuelto en estos discursos New Age que le permiten excusarse de hacerse cargo de los errores de su pasado. Este personaje “Señor Nuevos Comienzos” se pasa la vida reinventándose, escapando del dolor de hacerse responsable de los errores de su pasado.

La pregunta por el autoconocimiento implica fundamentalmente la necesidad de una otredad. Vivimos en una sociedad muy individualizada y polarizada en la que los encuentros con lo otro son escasos. En “Dominoes”, Lorde construye a este personaje como uno que cree que todo el mundo revuelve alrededor de sí mismo.  El espiritualismo new age ofrece matrices lingüísticas de autoconocimiento compatibles con la individualidad alientante, ofrece una serie de dispositivos que alivian la dificultad del encuentro con lo otro en un mundo hiperindividualizado. Sin embargo, logra tal alivio asimilando y conociendo al otro a través de una matriz precodificada, de categorías impuestas. Aun así, pareciera que la astrología debe recordarse constantemente a sí misma y al resto que no es determinista.

Estos discursos superficiales deviene dogmáticos en tanto nos alienan de nuestra responsabilidad existencial sobre nosotros mismos y nos restringe la posibilidad de crear universos propios de significados y metáforas singulares a nuestra experiencia de vida particular. Al mismo tiempo que ignora completamente las condiciones materiales de un sistema económico productivo desigual que nos está arrastrando a la miseria.  Satíricamente Lorde nos canta en “Mood Ring”:

All the sad girls sing (todas las chicas tristes canten)

We’ll keep dancing ‘til the mood rings (seguiremos bailando hasta que el humor suene)

Tell us how we’re feeling (decinos cómo nos sentimos)

We’re floating away, floating away (estamos flotando lejos, flotando lejos)

Es peligroso el egocentrismo de creer que mi matriz determinada es la mejor para llegar al autoconocimiento porque conocerse a uno es conocer al otro. Es epistemológico. Una forma individualista de vincularse con el otro es asimilarlo desde el propio discurso de uno, deviniendo dogmático. Una forma alienante es esperar a que sea lo otro lo que nos de las herramientas para definirnos. Una forma singular de vincularse sería conocer el modo en el que la otredad se nombra a sí misma. En esta última encuentro a la potencia de lo literario, lo musical y lo artístico, hay una especie de enamoramiento en el conocer las metáforas del otro.

Y así, finalmente, llega “Oceanic Feeling”, la síntesis maestra de todas las rítmicas narrativas presentes a lo largo de su universo musical, la obra que acuna los virajes íntimos, los imaginarios postapocalípticos y las teatralidades satíricas. Si Solar Power es el himno al calor y a la felicidad que da el palpitar inicial a la obra discográfica, Oceanic Feeling es la desintegración neuronal que se sucede junto al último suspiro. Es toda la sabiduría de sus últimos cuatro años que Lorde supo imaginar y significar de manera singular. 

A este cierre lo atraviesa la belleza de un localismo natural: grabaciones que realizó con su celular de los sonidos de la tierra en la que nació: los cantos de las cigarras y de las mareas del océano. Conectar con nosotros a través de la naturaleza de ese mundo cotidiano que perdemos a ritmos desesperantes. Orientarnos hacia un proyecto de humanidad que no encuentre su fundamento en el desgarramiento moderno con la Tierra, sino en el reconocimiento de nosotros como inmanentes a la naturaleza. Este último tema sintetiza una espiritualidad literaria no-dogmática, que se hunde en las profundidades de las contradicciones humanas sin intentar negarlas para aliviarnos el dolor ni tampoco codificarlas para alienarnos de la responsabilidad de nombrarlas. Una espiritualidad singular a cada uno: nombrar nuestros dolores y placeres en los ruidos de la tierra en la que crecimos.

En un outro con sus vocales características, Lorde concluye este universo quemándose a sí misma en la playa donde todo empezó. Y nos da un guiño hacia lo que su futuro le depara.

Oh, oh, can you hear the sound? (Oh, oh, ¿podes escuchar el sonido?

It’s shimmerin’ higher (está reluciendo cada vez más)

On the beach, I’m buildin’ a pyre (en la playa estoy construyendo una pira)

Use the wood brought in by the tide (use la madera traída por la marea)

I know you’ll show me how, I’ll know when it’s time (se que me mostraras como, sabre cuando sea el momento)

To take off my robes and step into the choir (de quitarme todas mis batas y entrar en el coro)

 

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