Siento que ya no me amas: un glitch es un glitch

[Glitch. Amor. Youtube. Internet. Isat. David O Rilley. Octocat adventures. The fractals. Lenguaje. Error]

“Se me acaba el argumento
Y la metodología
Cada vez que se aparece frente
A mí tu anatomía”
—Shakira

por María José Fontao (@jofontao)

Nací en los 90 y jamás me sentí amada completamente. Los fin de semana prefería quedarme jugando a la play o esperando frente al televisor que llegase la madrugada en I.Sat para ver The whitest kidz u know, y luego a eso a que salga el sol y se hagan las 8 para ver entre-dormida la serie de cortos independientes que pasaban. Entre ellos se encontraba Octocat adventures: la aventura de un gato con tentáculos de pulpo que viajaba de una pantalla a la otra, ilustrado en Paint, en búsqueda de sus padres hasta ser fagocitado por la nada. Me enamoré tanto de ese corto que me inició en una búsqueda por los videos más  extraños en YouTube – el YouTube antes de los youtubers, estoy hablando de los inicios de Pewdiepie, de cuando ser un niño rata significaba filmarte jugando al Amnesia y gritando cada vez que eras perseguido por un ser deforme y maligno-  en conjunto con un maratón de gameplays y playthrough de distintos youyubers aficionados a los videojuegos indies. Así llegué al fondo de internet o el fondo de YouTube. Todavía no logré encontrar nuevamente el video de un coreano tocando como los dioses el bajo arriba de una cama vistiendo solamente un tutú rosa, pero sí di con el descubrimiento de David O Rilley, ilustrador, artista del glitch y creador de unos de los juegos más hermosos y con una jugabilidad minúscula jamás conocida en la historia: sólo avanzar. 

La  estética de David O’Reilly se concentra en la utilización del efecto de glitch, un error en la estructura de un sistema. Él descompone los gráficos 3D, tanto en su contenido como materialidad, hasta el punto del absurdo. El Glitch es aquello que permite descubrir que habitamos en una realidad diseñada. Es una señal distorsionada o una falla en el sistema que nos hace lograr percibir que hay otro que se encuentra detrás. El Glitch es como un paso hacia la conciencia de un sistema, una revuelta del programa que se vuelve consciente de la intención del programador y lo sabotea. En mi primer ensayo “A esto lo escribí con el culo” – sí, así se titula ( y sí, me cito a mi misma) – trabajé al movimiento del glitch en tanto potencia artística, pero en este caso la potencia se encuentra en la obra concebida dentro del movimiento. 

Si pudiera exorcizarme de tu voz

En el corto THE FRACTALS se nos introducen dos personajes, sobre un fondo translúcido y plano, entre ellos se efectúa un diálogo que a través de la repetición del enunciado “I feel that you don’t love me” (Siento que ya no me amas) que además se realiza de manera fractal: a partir de la repetición el enunciado aumenta en escala.  Los personajes, animaciones 3D despojadas de la cantidad de polígonos que son necesarios para disimular su naturaleza digital, se encuentran sobre  un fondo neutro despojado, donde los elementos que lo construyen parecen ser los de una cotidianeidad que flota a su alrededor vacía. Elementos de la cocina, del comedor, del baño, flotan y se desplazan detrás de los sujetos. En el fondo casi traslúcido podemos ver las líneas que constituyen una lámpara que debería estar rellenada con polígonos para acercarse a la naturaleza del cuerpo de los personajes. Estos cuerpos, a diferencia del fondo, cuentan con una opacidad intensa, no hay rasgos suaves, y además tienen sombras inmensas que demarcan el foco de atención sobre ellos. 

Por otro lado el efecto de Glitch también absorbe al contenido, se encuentra en la formulación del enunciado que contiene el diálogo que se efectúa entre los dos personajes. El enunciado puede ser en un principio comprendido a partir de los postulados que instala Benveniste sobre el lenguaje y la subjetividad.  Según el autor es en y por el lenguaje que el hombre se constituye como sujeto, ya que es el mismo lenguaje el que funda el ego. El fundamento de la subjetividad se determina por el estatus lingüístico de la persona, o sea es la constitución del diálogo que se da entre los personajes lo que los constituye. La polaridad de los personajes es la condición fundamental del lenguaje. Ésta puede ser observada tanto en el tono de la voz (uno masculino y el otro femenino) y en cómo han sido graficados sus cuerpos (respectivamente de manera opuesta). En el corto las posiciones de ambos personajes, sus subjetividades, están determinadas, y se encuentran en la búsqueda de expresar algo que se quiere decir pero “falta lengua” para decirse. El glitch surge en el momento en que el esquema del diálogo se torna fractal- se vuelve un chiste matemático-, aumenta en escala y conforma una cadena donde el referente se pierde. “I feel that you feel that i feel that you feel that i feel that you feel that i feel that you feel that i feel that you don’t love me”“Siento que sientes que siento que sientes que siento que sientes que siento que sientes que siento que sientes que siento que sientes que siento que sientes que ya no me amas”- . La repetición y acumulación de la misma rompe con el esquema del diálogo, o hace de este un exceso. Se llega al límite del lenguaje. El exceso al que llega el enunciado se nota en el momento en que los personajes, para no perderse dentro de la cadena fractal de lo que se está diciendo, deben recurrir a una gesticulación con las manos, para así también mantener marcada su subjetividad. El exceso hace a la pérdida del contenido, sitúa al espectador ante un diálogo que pierde su referente, estamos frente a un glitch en el sistema del lenguaje. 

En el corto se llega a una experiencia en el lenguaje a partir del mismo, ya que hay una fuerza que reconoce el error y lo empuja a su límite. Se logra llegar a un vacío donde la lengua dice, pero no refiere a nada más que a ella misma. 

Al final del diálogo, en el momento en que la acumulación se vuelve excesiva, yo me  perdí, ya no se sabe con exactitud cuál es la verdadera razón por la cual uno ha dejado de sentirse amado por el otro y viceversa. Ante aquel abismo, el personaje femenino llega a la comprensión, “why didn’t you said that”, “ ¿por qué no dijiste eso?”, y esto corre al espectador hacia el absurdo, el glitch desaparece y en su lugar el reproche de la mujer hace que se instale el desconcierto, dado que, como ya dije, la acumulación y repetición hicieron que el lenguaje llegase a su límite, se alejase del referente y se mostrase en su externalidad, por lo tanto el supuesto entendimiento del personaje femenino es un regreso al sistema, un regreso que supone el último golpe hacia el sistema. El efecto de glitch finaliza para dar paso a la sensación del absurdo, si bien el corto está construido sobre la base de un chiste matemático su sentido es más profundo. En la respuesta existe la necesidad de volver a un referente “POR QUÉ NO DIJISTE ESO, volver a ubicarse en la centralidad del diálogo y volver al otro, pero para dejar expuesto lo absurdo. En el acontecer del corto podemos observar cómo los personajes tienen que marcar su subjetividad para lograr darse a comprender. Por otro lado, en el corto se puede ver la dinámica que se efectúa dentro de una pareja, la respuesta que enuncia el personaje femenino nos da a entender la comprensión de la incomprensión y cómo esto es constitutivo del vínculo en fin. En la pareja, por más de que haya ánimos de hacerse entender, lo que se enuncia se dice con el fin de alejar al otro, mantenerlo en el misterio, como dice Agambem “Vivir en la intimidad de un ser extraño, y no para aproximarlo, para hacerlo conocido, sino para mantenerlo extraño, lejano, es más: inaparente —tan inaparente que su nombre lo contenga todo. E, incluso en el sufrimiento, día tras día no ser más que el lugar siempre abierto, la luz constante en la que aquel uno, aquella cosa permanece siempre expuesta y amurallada”. Hacia el final existe la lejanía de la incomprensión, pero la cercanía de mantener una compresión presupuesta. Presuponer al otro, como sucede en el corto “ yo siento que tu sientes” es mantenerlo en la lejanía del desconocer y en la cercanía de creerse capaz de pensar lo que el otro siente.  

Si pudiera escaparme de tu nombre

Retomando, nací en los 90, hablo un montón sobre mis sentimientos y jamás me sentí completamente amada. Creo que esto se puede ver de alguna manera en el corto que lastimosamente ya no existe en internet. “Siento que tu sientes que siento que sientes que ya no me amas” así ad infinitum, se extiende por la pantalla arrasando con el lenguaje y la subjetividad de uno, y pienso ¿no es eso en realidad el amor? Una fuerza superior a la dialéctica que atenta contra la subjetividad de uno y donde decir/ser/hacer no son suficientes, donde la comprensión siempre rehúye a ser captada ¿Es el amor un Glitch en nuestra Matrix?. Leí en un libro que cuando la intimidad en una pareja acaba automáticamente sus participantes pasan a la deconstrucción: decirse todo, poner en lenguaje todo, pero ¿es esto posible? La dialéctica de la conversación se pierde cuando se intenta decir aquello que es imposible: el sentimiento, la experiencia que nos atraviesa el corazón, la experiencia de no ser queridos o de realmente querer. Por eso amar es mantener al otro distante,  inaparente, es no poder decir con certidumbre que el otro me quiere, no atreverse a la certeza sino vivir en la incertidumbre que comprende el reino del ser amado, y eso, amiguitos de internet, requiere más coraje que el coraje que se necesita para jugar al Amnesia a la noche, o entrar a la deep web para ver cuántos órganos a la venta hay. 

Comentarios

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>